Para la mayoria de nosotros es muy usual el brindis del fin del año, asi como en ocasiones especiales acostumbramos a brindar por algo o por alguien. Pienso que es bueno reflexionar y dar un suspiro a la vida por los acontecimientos acaecidos en cada año de nuestra vivencia, Yo personalmente brindare este fin de año, por mi padre Mauro que por primera vez esta ausente entre la familia, pero que lo llevamos en el recuerdo. En su honor va dedicado este foro, al igual que todos ustedes amigos que estoy muy seguro han tenido situaciones especiales o similar en su vida familiar.
A continuacion les dejo este poema.
EL BRINDIS DEL BOHEMIO. (Guillermo Aguirre Fierro)
En torno de una mesa de cantina, una noche de invierno,
regocijadamente departian seis alegres bohemios.
Los ecos de sus risas escapaban y de aquel barrio quieto,
iban a interrumpir el imponente y profundo silencio.
El humo de olorosos cigarrillos,en espirales se elevaban al cielo,
simbolizando al resolverse en nada, la vida de los sueños.
Pero en todos los labios habia risas, inspiracion en todos los cerebros,
Y, repartidas en la mesa, copas pletoricas de ron, whisky o ajenjo.
Era curioso ver aquel conjunto, aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca, la que vierte veneno,
lo mismo que melosa y delicada, la musica de un verso.
A cada nueva libacion, las penas hallabanse mas lejos del grupo,
y nueva inspiracion llegaba a todos los cerebros,
con el idilio roto que venia en las alas del recuerdo.
Olvidaba decir que aquella noche, aquel grupo bohemio,
celebraba entre risas, libaciones, chascarrillos y versos,
la agonia de un año que amarguras dejo en todos los pechos,
y la llegada,consecuencia logica del Feliz Año Nuevo.
Una voz varonil dijo de pronto. Las doce compañeros,
digamos el requiescat por el año que ha pasado a formar entre los muertos
Brindemos por el año que comienza, porque nos traiga ensueños,
porque no sea su equipaje un cumulo de amargos desconsuelos...
Brindo, dijo otra voz, por la esperanza que la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino, por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga y convierte en vergel nuestro camino.
Brindo porque ya hubiere a mi existencia, puesto fin con violencia,
esgrimiendo en mi frente mi venganza, si en mi cielo de tul limpio y divino,
no alumbrara mi sino, una palida estrella. Mi esperanza.
Bravo, dijeron todos, inspirado esta noche has estado,
y hablaste bueno, breve y substancioso.
El turno es de Raul, alce su copa y brinda por... Europa
ya que su extranjerismo es delicioso...
Bebo y brindo, clamo el interpelado, brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegria, y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras, que se juntaron con la frente mia...
Brindo por el ayer que en la amargura que hoy abre de negrura mi corazon,
esparce sus consuelos trayendo hasta mi mente las dulzuras de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos...
Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente brote torrente de inspiracion
divina y seductora, porque vibre en las cuerdas de mi lira,
el verso que suspira, la que sonrie, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos cual saetas, llegan hasta las grietas,
formadas de metal y de granito, del corazon de la mujer ingrata,
que a desdenes me mata...pero que tiene un cuerpo muy bonito.
Porque a su corazon llegue mi canto, porque enjuguen mi llanto,
sus manos que me causan embelesos, porque con creces mi pasion me pague....
Vamos, porque me embriague con el divino nectar de sus besos.
Siguio la tempestad de frases vanas, de aquellas tan humanas,
que hallan en todas partes acomodo, y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovacion creciente, y libaciones, y reir, y todo.
Se brindo por la patria, por las flores, por los castos amores,
que hacen vallador de una venta, y por esas pasiones voluptuosas,
que el fango del placer lleno de rosas y hacen de la mujer la cortesana.
Solo faltaba un brindis, el de Arturo, el del bohemio puro,
de noble corazon y gran cabeza, aquel que sin ambages declaraba
que solo ambicionaba robarle inspiracion a la tristeza.
Por todos lados estrechado, alzo su copa frente a la alegre tropa,
desbordante de risa y de contento, los inundo en la luz de una mirada,
sacudio su melena alborotada y dijo asi, con inspirado acento.
Brindo por la mujer, mas no por esa en la que hallais consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer, Desventurados, no por esa que os brinda sus hechizos,
cuando besais sus rizos, artificiosamente perfumados.
Yo no no brindo por ella, compañeros, siento por esta vez no complacerlos.
Brindo por la mujer, pero por una, por la que me brindo sus embelesos,
y me envolvio en sus besos, por la mujer que me arrullo en la cuna.
Por la mujer que me enseño de niño, lo que vale el cariño,
exquisito, profundo y verdadero, por la mujer que me arrullo en sus brazos
y que me dio en pedazos, uno por uno, el corazon entero.
Por mi Madre, bohemios, por la anciana que piensa en el mañana,
como en algo muy dulce y muy deseado, porque sueña tal vez que mi destino
me señala el camino, por el que volvere pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida, por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño, por la que fue la luz del alma mia,
y lloro de alegria, sintiendo mi cabeza en su corpiño.
Por esa brindo yo, dejad que llore, que en lagrimas desflore,
esta pena letal que me asesina, dejad que brindo por mi madre ausente,
por la que llora y siente que mi ausencia es un fuego que calcina.
Por la anciana infeliz que sufre y llora, y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella, por mi madre, bohemios,
que es dulzura vertida en amargura, y en esta noche de mi vida, estrella.
El bohemio callo, ningun acento profano el sentimiento,
nacido del dolor y la ternura, y parece que sobre aquel ambiente,
flotaba inmensamente un poema de amor y de amargura.